Aunque no sirva para que conste en acta, ni para ser renombrado poseriormente... hoy tengo ganas de miradas cabronas, de preguntas indiscretas, de chupitos de más, de juegos "inocentes", de proposiciones indecentes, de escándalo público, de almohadas, de edredones... de arrancarnos la piel a mordiscos…
Porque a veces, las cosas empiezan como menos te lo esperas. Del modo, con la persona y en los lugares más insospechados. Lo que crees que será pasajero, continua en el tiempo y luego se hace diario, se hace necesario. Y es distinto, indescriptible, raro... pero te engancha, te alegra, te vuelve adicta. Y ya llevo un año de esa increible sensación (:
sábado, 10 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
