Porque a veces, las cosas empiezan como menos te lo esperas. Del modo, con la persona y en los lugares más insospechados. Lo que crees que será pasajero, continua en el tiempo y luego se hace diario, se hace necesario. Y es distinto, indescriptible, raro... pero te engancha, te alegra, te vuelve adicta. Y ya llevo un año de esa increible sensación (:
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